
La plagiocefalia puede tener varias causas, pero la mayoría están relacionadas con la posición en la que el bebé pasa la mayor parte del tiempo.
Causas más frecuentes:
- Dormir siempre en la misma posición: aunque dormir boca arriba es lo más seguro, hacerlo siempre sin cambios de postura puede favorecer el aplanamiento.
- Tiempo prolongado en sillas, coches o portabebés: estos dispositivos ejercen presión constante en el mismo punto de la cabeza.
- Tortícolis muscular congénita: algunos bebés tienen rigidez en el cuello y giran siempre hacia un mismo lado.
- Nacimiento múltiple o parto complicado: la presión dentro del útero o durante el parto puede afectar la forma inicial de la cabeza.
¿Cómo prevenirla?
- Alterna la posición de la cabecita del bebé al dormir.
- Practica tummy time (tiempo boca abajo supervisado) varias veces al día.
- Cambia de lado los juguetes o estímulos para que gire la cabeza naturalmente.
- Evita que pase demasiado tiempo en sillas o portabebés.
- Consulta al pediatra si notas que el bebé tiene dificultad para mover el cuello.
👉 Con pequeños cuidados diarios y atención temprana, la plagiocefalia puede prevenirse o corregirse fácilmente.
